Acerca de este curso
En este curso encontrarás herramientas para trabajar la base de la salud psicológica. Te lo recomiendo si acabas de salir de una etapa dura y estás muy desorientado.
Introducción – Base teórica de los cursos
Como psicóloga cognitivo-conductual, lo primero que quiero es explicarte de donde nacen todas las técnicas y herramientas con las que vas a trabajar. Actualmente, la psicología cognitivo conductual cuenta con una enorme base científica que en pleno siglo XXI se utiliza con gran éxito por parte de los profesionales sanitarios. Aquí voy a explicarte la base teórica de las técnicas que vas a practicar. Todas ellas están basadas en una sólida base científica y probadas en miles de personas con gran éxito. Las herramientas que vas a obtener, tienen que ver con la inteligencia emocional, la gestión de tus propios recursos y el poder de manejar la ruta de tu autoconocimiento. Todas estas técnicas se explican brevemente en el libro: “La Pócima de la tranquilidad”. El método de Elia Frías.
Para el desarrollo de estos cursos y de la propia técnica que utilizo en la consulta con mis pacientes, me he basado en:
Psicología positiva de Seligman
Martin Seligman fue unos de los primeros que estudió la psicología positiva donde nos explica que la felicidad no siempre depende de nuestro estatus social, religión, nuestro cuerpo y cualidades, etc… La felicidad es una combinación única a lo que él llamo: “fortalezas distintivas”. Fue en los años 90 cuando siendo presidente de la APA, dio una conferencia para señalar algo que consideraba importante: la psicología necesitaba dar un nuevo paso, era necesario estudiar desde un punto de vista científico todo aquello que hace feliz al ser humano. Según decía: “la vida inflige los mismos contratiempos y tragedias en el optimista como en el pesimista, pero el optimista las resiste mejor”.
Hasta ese momento, gran parte de los estudios en psicología se habían centrado en la enfermedades y patologías mentales, así como en sus tratamientos.
Martin Seligman fue el pionero de la Psicología Positiva, aunque el término fue acuñado por Abraham Maslow. No obstante Maslow, formuló sus teorías de manera intuitiva, sin base empírica ni metodológica.
Seligman es un psicólogo y escritor estadounidense. Se le conoce por sus experimentos sobre indefensión aprendida o desesperanza aprendida y su relación con la depresión. En los últimos años se le conoce igualmente por su trabajo e influencia en el campo de la psicología positiva.
Desde finales del 2005, Seligman es director del departamento de psicología de la Universidad de Pensilvania.
Seligman, junto con otros profesionales, ahondaron desde el punto de vista científico y riguroso todos los procesos, dinámicas y situaciones que pueden impactar en nuestra salud. Basándose en las nociones de felicidad enunciadas en su momento por Confucio, Mencio y Aristóteles, junto a teorías modernas sobre la motivación, Seligman concluyó que la felicidad puede construirse trabajando en 3 dimensiones:
- La vida placentera: Consiste en saber promover emociones positivas y que estas sean duraderas. Para lograrlo, es necesario cubrir antes que nada nuestras necesidades básicas. Es importante encontrar un equilibrio entre nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro. Para ello Seligman propone que podemos agradecer y saber perdonar, lidiar con las emociones negativas del presente, desarrollar atención plena y promover modos de ser felices en el aquí y ahora.
- Construir una buena vida: Felicidad no es siempre sinónimo de riqueza, poder y éxito. Seligman creo una clasificación de las fortalezas humanas:
- Virtudes humanas: Sabiduría y conocimiento, valor, amor y humanidad, justicia, templanza y trascendencia.
- Una vida significativa: Seligman nos habló de altruismo y bondad, como el arte de elevarnos más allá del mero placer personal para ponernos al servicio de quienes nos rodean.
Terapia racional emotiva (TRE) de Albert Ellis
La terapia racional emotiva de Albert Ellis pretende cambiar las creencias disfuncionales con un esfuerzo activo.
Albert Ellis, fue un psicoterapeuta cognitivo estadounidense que desarrolló la terapia racional emotiva conductual (TREC) a partir de 1955. Llegó a ser considerado el segundo de los psicoterapeutas más influyentes de la historia, por delante de Sigmund Freud, que ocupó el tercer puesto y siendo el primero Carl Rogers.
La terapia racional emotiva fue creada por Albert Ellis y es de las primeras terapias cognitivo-conductuales que tiene el objetivo de tratar los problemas relacionados con el comportamiento y los pensamientos. Esta terapia sostiene que las personas no solo padecen un trastorno como consecuencia de ciertas vivencias negativas, sino que también se preocupan en exceso por determinadas cuestiones.
Albert Ellis defendía que los problemas conductuales y emocionales se pueden dar a partir de tres factores diferentes: el pensamiento, la emoción y la conducta, ya que los pensamientos pueden repercutir en alteraciones psicológicas. Ellis explicaba que las personas son responsables de sus sentimientos perturbadores, conscientes o inconscientes, y ellas mismas son las que tienen recursos para modificar dichos pensamientos y que no lleguen a generar consecuencias negativas emocionales o conductuales.
El objetivo de la terapia racional emotiva es cuestionar las creencias fundamentales de las personas, mayoritariamente irracionales, para sustituirlas por creencias constructivas, en este caso racionales. También era importante detectar las distorsiones cognitivas que esas creencias irracionales generaban.
Las principales características de la terapia racional emotiva son las siguientes:
- El pensamiento es el principal condicionante de las emociones y el pensamiento disfuncional es la principal causa de malestar emocional.
- Es necesario un esfuerzo activo y persistente para reconocer las creencias irracionales y poder modificarlas.
- Existen múltiples causas para tener pensamientos o creencias irracionales, como, por ejemplo, factores ambientales o genéticos.
- Muchas veces nuestros sentimientos se ven afectados por lo que pensamos. Por tanto, para poder afrontar un problema emocional, primero hay que realizar un análisis de nuestros pensamientos.
Las fases de la terapia racional emotiva
Se puede describir el funcionamiento de la terapia racional emotiva dividiéndola en tres fases principales:
Psicodiagnóstico y planteamiento de objetivos
En primer lugar, se deben marcar los objetivos a través del relato del paciente. En ese relato, se encontrarán las creencias irracionales sobre sus pensamientos primarios, que producen conductas y emociones contraproducentes. De ese modo, se debe comprender cómo afectan dichos problemas al paciente y crear unas metas realistas.
Los problemas se deben clasificar en acontecimientos activadores, pensamiento e interpretación del acontecimiento, y consecuencias emocionales y conductuales.
Al finalizar esta etapa, se adquiere una idea clara de los problemas emocionales y conductuales del paciente y se pueden conceptualizar para fijar objetivos flexibles y trabajarlos al ritmo del paciente.
Insight intelectual: comprensión de pensamientos irracionales
Dentro de esta etapa, se tiene en cuenta que las creencias irracionales son el principal condicionante de los problemas emocionales y conductuales. Dichas creencias se adquieren en la infancia. Se toma conciencia de que no existen pruebas fundamentales de estas creencias irracionales, pero sí existen evidencias de que se mantienen actitudes perjudiciales. Se ayuda al paciente a auto-aceptarse y a trabajar duro para crear y mantener creencias racionales.
Asimismo, se le ayuda a sustituir sus emociones negativas inadecuadas, que son todas aquellas que bloquean al individuo, por emociones negativas adecuadas (aquellas que, ante situaciones adversas y frustrantes, ayudan a minimizar o eliminar el problema).
Insight emocional: cambio de actitudes y pensamientos irracionales
Dentro de esta etapa, que es la más extensa, el terapeuta le indica al paciente cómo razonar, con el objetivo de crear nuevas ideas y creencias racionales. El terapeuta enseñará al paciente a:
- Considerar previamente sus ideas como hipótesis que deben ser comprobadas.
- Valorar las nuevas ideas racionales.
- Trabajar duro para abandonar las creencias irracionales y poder implementar las racionales.
En el funcionamiento de la terapia racional emotiva destaca la técnica ABC:
- Técnica A: el acontecimiento activador o adversidad es la situación o evento que vive una persona y que detona una perturbación emocional, estos acontecimientos pueden ser hechos externos (como un despido), hechos internos, (dolor físico), una situación pasada o presente y también un hecho objetivo o subjetivo.
- Técnica B: el sistema de creencias es la interpretación o percepción del acontecimiento activador. Dentro de estas creencias destacarán las creencias racionales —como esos pensamientos empíricos y lógicos, donde se tolera y se acepta la situación vivida— y las creencias irracionales, que son los pensamientos ilógicos y disfuncionales sobre los hechos vividos.
- Terapia C: las consecuencias emocionales y conductuales son las reacciones fisiológicas, somáticas y emocionales que se producen ante los acontecimientos activadores o adversidades, y provocan emociones saludables y no saludables que detonan comportamientos constructivos y destructivos.
Solución de problemas de D´Zurilla y Goldfriend
La terapia de solución de problemas, también llamada entrenamiento en resolución de problemas, es una estrategia de intervención clínica que consiste en la presentación y práctica de un método general, estructurado en una serie de pasos, con el fin de ayudar al cliente a resolver sus propios problemas vitales. El objetivo general de la técnica es mejorar la competencia social y disminuir el malestar psicológico. Fue creada por D’Zurilla y Goldfried en 1971. El supuesto en el que se basa la Terapia de Solución de Problemas es que los problemas psicológicos son consecuencia de conductas de afrontamiento inefectivas. La técnica de solución de problemas de D’Zurilla y Goldfried se creó con el fin de dar solución a los problemas (sobre todo sociales) mediante pasos bien definidos y dividiéndolo en pequeñas partes. Basado en la importancia de la cognición e individualización de los problemas, se intentó crear una terapia y sistematizarla de manera que cada uno pudiera adaptarla a su situación concreta. Estos autores consideraron que reconocer y definir los problemas era el primer paso para llegar a la solución. Así, el mayor problema de la sociedad estaba precisamente en que no se sabían reconocer a los mismos. Precisamente, por este motivo, dedicaron la mayor parte del tiempo a definir bien los problemas y las áreas que estos abarcaban.
Junto al descrito, los elementos que sentaron las bases para el desarrollo de la técnica de solución de problemas de estos autores fueron:
- Reconocimiento de la importancia de la creatividad aplicada a la resolución de problemas y tareas cotidianas.
- El rechazo de un modelo puramente biológicoo médico.
- El surgimiento de las terapias cognitivo-conductualesy los nuevos modelos de interacción con el estrés.
Etapas para la resolución de problemas
Dentro de este modelo, definieron las 5 etapas de la técnica de solución de los problemas, estas son:
- Orientación general hacia el problema
En esta primera fase se pretende que la persona se dé cuenta de que los problemas forman parte de la vida diaria. Una vez reconocida su naturaleza cotidiana, se trata de afrontarlos sin que distorsionen mucho nuestra vida normal. Los interrogantes más importantes en esta primera parte son: cómo percibo el problema, cómo lo valoro, qué poder tengo sobre él y qué parte de mi tiempo ocupa.
- Definición y formulación
En esta segunda etapa se aborda una cuestión importante. La importancia que el problema tiene para uno. También se intenta responder de dónde proviene, establecer qué quiero conseguir y saber definirlo de manera clara.
- Definir el problema en términos objetivos y solucionables.
- ¿Qué sucede? ¿Qué me molesta?
- Buscar información relevante y objetiva.
- Comprender el conflicto.
- Establecer metas realistas.
- Revalorar el problema en este momento.
- Generación de alternativas
En este momento toma importancia la creatividad. Es el momento de generar tantas soluciones y tan variadas como sea imposible. No importa si son realistas o no, se trata de generar cuantas más mejor, para luego elegir la que más valoremos como solución.
- Principio de cantidad: la cantidad genera calidad.
- Principio de dilación de juicio: no valorar las consecuencias, en principio todas las alternativas pueden ser válidas.
- Principio de variedad: proponer soluciones diferentes y combinarlas.
- Toma de decisiones
Este paso consiste en observar las consecuencias de cada una de las alternativas anteriores y sus ventajas e inconvenientes. En suma, se trata de analizar todos los aspectos posibles, para luego elegir una opción y preparar el plan.
Dicho esto, en la toma de decisiones resultaría útil hacerse las siguientes preguntas:
- ¿La idea es práctica y se puede ejecutar?
- ¿Es realista?
- ¿Es costosa?
- ¿Cuánto tiempo requiere?
- ¿Puedes ser implementada por uno mismo o requiere de otras personas?
- Las consecuencias que se anticipan ¿llevan a la solución del problema?
- Verificación
Una vez tomada la decisión, se pone en marcha el plan. Lo adecuado es planificar evaluaciones intermedias en diferentes puntos. De esta manera, obtenemos un feedback y podemos realizar pequeños ajustes en función de cómo vaya el proceso. Estas evaluaciones intermedias, en los procesos largos y duros, nos indicarán nuestro grado de éxito.
En este paso es pertinente tener en cuenta que, si los resultados se asemejan a los previstos, lo ideal será celebrar y sentirse orgulloso del trabajo bien hecho. Así, se podrá potenciar la motivación para continuar con lo planeta. Y, si sucede lo contrario, es esencial no desistir, revisar el proceso de las fases anteriores y aprender de la experiencia.
Consideraciones especiales de la técnica de solución de problemas:
Estos autores no dejaron de lado en la técnica de solución de problemas las causas o consecuencias emocionales que podrían estar detrás del problema. Por ello, habría que tenerlas en cuenta en cada una de las fases. Por ejemplo, al definir, al proponer soluciones y sobre todo cuando llega el momento de actuar. Lo primero que tendremos que hacer será definir bien el problema. De forma que alguien, ajeno a nosotros, pudiera comprenderlo. Definiendo bien los problemas, logramos acotarlos, hacerlos manejables y poder trabajar con aspectos concretos y no tan generales. En este sentido, cuando lo desgranamos, muchas veces el problema queda minimizado.
No olvidemos que los problemas forman parte de nuestro día a día, que nuestro trabajo no es hacer que desaparezcan, sino crear o trabajar las herramientas que tenemos para afrontarlos de la forma más eficaz que podemos.
Varios nos seguirán afectando una vez que les «hemos realizado este tratamiento». Sin embargo, nuestro objetivo, en caso de no poderles dar una solución definitiva y a corto plazo, será minimizarlos. Así, lograremos que generen el menor ruido emocional y práctico en nuestras vidas, adoptando en la medida de lo posible soluciones creativas, variadas y que nos permitan crecer.
Solución de problemas de Nezu
Proceso meta-cognitivo mediante el cual las personas comprenden los problemas de la vida y se esfuerzan por:
Conceptos principales
Situaciones específicas de la vida, ya sean presentes o anticipadas, que exigen respuestas para el funcionamiento adaptativo pero que no reciben respuestas de afrontamiento eficaces provenientes de las personas que se enfrentan a ellas, debido a la presencia de distintos obstáculos.
Todos los seres humanos, indistintamente de su edad, están expuestos a una serie de situaciones que implican o demandan en ellos la capacidad de afrontar y resolver situaciones que presentan un conflicto.
Muchas personas carecen de la capacidad de encontrar una gama amplia de soluciones ante las situaciones que considera conflictivas o problemáticas, pues en su repertorio conductual y cognitivo no ha construido o ejercitado estas habilidades.
Las situaciones problemáticas pueden ser de varios tipos:
Cambios en el ambiente tienen como consecuencia la pérdida o la ausencia de refuerzos esperados.
Situaciones problemáticas que nos frustran, es decir, aquellas situaciones que suponen la presencia de algún obstáculo o de una serie de obstáculos que impiden que la persona, o también el grupo, o incluso una pareja, logre las metas deseadas.
Cualquier respuesta de afrontamiento encaminada a modificar la naturaleza de la situación problemática, las propias reacciones emocionales negativas o, ambas.
Las soluciones eficaces serían aquellas respuestas de afrontamiento que permiten alcanzar los objetivos anteriormente expuestos y, al mismo tiempo, aumentan las consecuencias positivas, es decir, los beneficios, y disminuyen cualquier tipo de consecuencia negativa.
La puesta en práctica de una solución se refiere a la ejecución en la vida cotidiana, en la vida real del paciente, de la solución que ha sido escogida.
depende de importantes factores, como posibles deficiencias en sus habilidades para ejecutar la solución, inhibiciones emocionales, o déficit de motivación o de reforzamiento.
Entrenamiento en solución de problemas
Es un proceso cognitivo y conductual que ayuda al sujeto a hacer disponibles una variedad de alternativas de respuesta para enfrentarse con situaciones problemáticas; y a la vez incrementa la probabilidad de seleccionar las respuestas más eficaces de entre las alternativas posibles.
D’Zurilla y Goldfried en 1971 y revisada en 2007 por D’Zurilla y Nezu.
Primer paso: Orientación y sensibilización hacia los problemas
En él se focaliza la atención del sujeto hacia las situaciones problemáticas, incrementando su sensibilidad hacia las mismas.
Entrenamiento en 5 pasos
La intervención se centra en modificar las creencias, expectativas, y valoraciones sobre los problemas, en controlar las ideas que el sujeto maneja sobre su propia capacidad para solucionarlos; así como también en minimizar el malestar que esto conlleva.
Segundo paso: Definición y formulación del problema
El objetivo de esta etapa es definir el problema en términos operativos, de manera que esto ayude a la generación de soluciones relevantes.
Para tal finalidad, se pueden utilizar tres estrategias:
- Operacionalización del problema: delimitar el problema real, y descomponer una situación compleja en una cadena o secuencia de situaciones problemáticas.
- Selección de datos relevantes: recabar información sobre el problema, como por ejemplo quién está implicado; qué, dónde, cuándo, y por qué sucede; cómo respondo, etc.
- Establecimiento de metas y objetivos: qué puede hacerse realmente.
Esta técnica surge de la combinación de ciertos elementos comunes en todos los tratamientos y entrenamientos de solución de problemas (ESP) y han sido extraídos del libro de Aurora Gavino (1997) “Técnicas de terapia de Conducta”.
¿Qué es un problema?
La filtración de problemas
- Defina si el problema es su problema: En caso de que el problema no sea suyo, desestime continuar preocupándose por él.
- Defina su problema de forma Concreta: Evite las valoraciones subjetivas y las expectativas de resolución, estas no le ayudarán a resolver su problema y simplemente distraerán su atención.
- Proponga la mayor cantidad de soluciones: entre mayor sea el número de opciones que se generen mejor, pues el malestar inicial creado por un problema es la idea de que éste no se va a resolver.
Es una forma de solución de problemas que ha planteado A. Gavino (1997) en consulta a personas de rango de edad mayor de doce años.
- Evalúe y seleccione tres soluciones: Es bueno tener la tranquilidad de saber que hay dos planes de contingencia por si el primero llegase a fallar.
- Ejecute la solución: Ningún problema se resuelve si usted se sienta a esperar que su plan se ponga en práctica por sí solo, actúe.
- Se prohíbe pensar en el problema: el problema fue problema mientras no tenía solución.
Situaciones adversas.
Pérdida de refuerzo.
Situaciones conflictivas (Interpersonales o personales).
Solución eficaz.
El seminario de 3 minutos
Esta técnica proviene de la corriente moderna conocida como la Programación Neuro – Lingüística, y está diseñada para que las personas encuentren soluciones en un lapso no mayor de tres minutos.
En ella se especifican acciones concretas para realizar en cada uno de los tres minutos.
Es importante aclarar que para cada tarea se debe tomar no más de 60 segundos, tomados por un reloj, caso contrario, la técnica pierde efectividad.
Minuto 1: en él la persona define en términos concretos su problema, ello implica dejar de lado las valoraciones subjetivas, y las expectativas personales sobre la situación problemática.
Minuto 2: en este minuto se debe de realizar una “lluvia de ideas” de posibles soluciones, lo que permite a la persona encontrar al menos 10 soluciones; indistintamente de lo risibles e improbables que estas sean.
Minuto 3: en este minuto, se ha de valorar los elementos de los que se dispone para ejecutar las soluciones planteadas, de manera que al finalizar el minuto se pueda seleccionar al menos dos de ellas como las alternativas más viables.
Al concluir el tercer minuto, y seleccionar las alternativas viables, la persona debe enfocarse en la ejecución de alguna de ellas y volver a centrar la atención en el problema.
Confucio
“Si tus problemas tienen solución, no te preocupes; si tus problemas no tienen solución, no te preocupes”
1) Alterar la naturaleza problemática de la situación,
2) Sus reacciones hacia éstas o,
3) Ambas cosas a la vez.
El modelo de solución de problemas se ha utilizado con niños, adolescentes y adultos, ya sea como un método exclusivo de tratamiento, o bien como una estrategia de mantenimiento, o bien como un programa de prevención.
Tercer paso: Generación de soluciones alternativas
El objetivo del ESP es que la persona encuentre una gama amplia de respuestas para su problema; razón para la cual, la “tormenta de soluciones” es una buena opción, pero ella debe de ser guiada por una serie de reglas, para llegar a buen término.
Igualmente, el modelo se ha utilizado en diversos formatos, es decir, en terapia individual, terapia de grupo, terapia familiar, terapia de parejas y también en consejo psicológico.
- Principio de aplazamiento del juicio: la crítica se prohíbe, por lo que cualquier alternativa es válida, y el razonamiento sobre la solución se postergará.
- Principio de la variedad: se dará rienda suelta a la imaginación, generando así la mayor variedad de opciones posibles.
- Principio de la cantidad: entre mayor sea la cantidad de opciones que se manejen mejor, de entre ellas siempre se obtendrán una serie importante de opciones que sean viables.
Cuarto paso: Identificación y valoración de las consecuencias (Toma de decisiones).
En esta fase, se seleccionará la o las alternativas que contribuyan a la solución del problema. Para ello el individuo debe de tomar en cuenta las consecuencias a corto, mediano y largo plazo para todas y cada una de las soluciones que ha planteado.
Luego se ha de razonar críticamente sobre cada una de las soluciones que planteó tomando en cuenta las consecuencias que ha identificado para cada una de ellas. Es conveniente que le asigne un puntaje a cada una de las soluciones, con ello, podrá, posteriormente, seleccionar las que obtengan un puntaje extremo y ponerla en práctica.
Quinto paso: Ejecución de la solución y verificación
El objetivo de este paso es poner en práctica la alternativa que se ha escogido, y evaluar la efectividad de la misma.
- Ejecución de la solución.
- Auto observación de los propios comportamientos y resultados.
- Autorregulación y Autoevaluación: la persona debe de comparar el resultado de su solución con lo que esperaba realmente; con el objetivo de continuar con la aplicación de la alternativa, o bien, encontrar el porqué de la falta de éxito.
Teoría de la personalidad de Albert Bandura
¿Qué es la Autoeficacia?
La autoeficacia es un concepto que introdujo Albert Bandura, un psicólogo ucraniano-canadiense que nació en 1925. En 1986, elaboró la Teoría del Aprendizaje Social, referente a la regulación de la motivación y la acción humana, que implica tres tipos de expectativas: las expectativas de situación-resultado, las expectativas de acción-resultado y la autoeficacia percibida. Hoy os hablaré de la autoeficacia.
La autoeficacia, o las creencias en tus habilidades para tratar con las diferentes situaciones que se presentan, juega un rol importante no solamente en la manera de sentirte respecto a un objetivo o tarea, sino que será determinante para conseguir o no las metas en tu vida.
El concepto de autoeficacia es un aspecto central en la Psicología, ya que enfatiza el rol del aprendizaje observacional, la experiencia social, y el impacto en el desarrollo personal de una persona. Puede ser definido como el conjunto de creencias que asociamos a nuestras habilidades y aptitudes, y está muy relacionado con la autoestima, aunque no es exactamente lo mismo. Mientras que la autoestima es fundamentalmente cómo nos sentimos con lo que creemos que somos, la autoeficacia es lo que creemos saber acerca de lo que podemos lograr si nos lo proponemos; es decir, esta última tiene una faceta más práctica y aplicable a situaciones concretas de la ida cotidiana, aunque tampoco está totalmente desprovista de una cierta carga emocional (es complicado estar satisfechos con nosotros mismos si creemos que somos incapaces de hacer cualquier cosa destacable).
Su relación con la motivación
En la teoría de Albert Bandura, se defiende que la autoeficacia es un constructo principal para realizar una conducta, ya que la relación entre el conocimiento y la acción estarán significativamente mediados por el pensamiento de autoeficacia. Las creencias de autoeficacia, es decir, los pensamientos que tiene una persona sobre su capacidad y autorregulación para poner en marcha dichas conductas serán decisivas.
De esta manera, las personas estarán más motivadas si perciben que sus acciones pueden ser eficaces; esto es, si hay la convicción de que tienen habilidades personales que les permitan regular sus acciones. Bandura considera que influye a nivel cognitivo, afectivo y motivacional. Así, una alta autoeficacia percibida se relaciona con pensamientos y aspiraciones positivas acerca de realizar la conducta con éxito, menor estrés, ansiedad y percepción de amenaza, junto con una adecuada planificación del curso de acción y anticipación de buenos resultados.
El papel de la Autoeficacia
Todo el mundo puede identificar los objetivos que quieren lograr o los aspectos de su vida que les gustaría cambiar. Sin embargo, no todos piensan que llevar estos planes a la acción es algo fácil. Las investigaciones han demostrado que la autoeficacia de cada individuo juega en un papel importante a la hora de afrontar una meta, tarea o desafío.
Los individuos con una autoeficacia alta están muy interesadas en las tareas en las que participan, ven los problemas como desafíos estimulantes, experimentan un compromiso elevado hacía sus intereses y actividades, y se recuperan rápido de sus fracasos. Por el contrario, los individuos con una autoeficacia baja o débil: evitan tareas u objetivos desafiantes, piensan que las metas difíciles están fuera de su alcance, e interpretan los fracasos como algo personal.
Desarrollo de la Autoeficacia
Las creencias de autoeficacia se desarrollan en edades tempranas de la infancia mientras se viven diferentes experiencias o situaciones. No obstante, el desarrollo de la autoeficacia no termina en la infancia o la adolescencia, sino que continúa su evolución a lo largo de la vida mientras la gente adquiere nuevas habilidades, conocimiento, o vive nuevas experiencias.
Las creencias de autoeficacia se forman a partir de la información aportada por un total de cuatro fuentes:
- Los logros de ejecución
Las experiencias pasadas constituyen la fuente de información de autoeficacia más importante, ya que se basan en la comprobación del dominio real. Repetir el éxito en determinadas tareas aumenta las evaluaciones positivas de autoeficacia mientras que los fracasos repetidos las disminuyen, especialmente cuando los fracasos no pueden a circunstancias externas.
- Experiencia vicaria u observación
El modelado es importante ya que al ver (o imaginar) a otras personas ejecutar exitosamente ciertas actividades, una persona puede llegar a creer que el mismo posee las capacidades suficientes para desempeñarse con igual éxito. Esta fuente de autoeficacia adquiere particular relevancia en los casos en los cuales los individuos no tienen un gran conocimiento de sus propias capacidades o tienen poca experiencia en la tarea a realizar.
- Persuasión verbal
La persuasión verbal es otra importante fuente de autoeficacia, especialmente en aquellas personas que ya disponen de un nivel elevado de autoeficacia y necesitan solamente de un poco más de confianza para realizar un esfuerzo extra y lograr el éxito.
- Estado fisiológico del individuo
Los múltiples indicadores de activación autonómica, así como los dolores y la fatiga pueden ser interpretados por el individuo como signos de su propia ineptitud. En general las personas tienden a interpretar los estados elevados de ansiedad como signos de vulnerabilidad y como indicadores de un bajo rendimiento. El humor o los estados emocionales también van a tener impacto en cómo uno va a interpretar las experiencias.
Tratamiento de problemas: producción divergente de Guilfort
La inteligencia es un constructo complejo que a lo largo de la historia ha sido conceptualizado de muy diferentes formas por diversos autores.
Desde una visión clásica que tratan la inteligencia como una capacidad única y unitaria a otras que consideran que se trataba de un conjunto de capacidades independientes entre sí y pasando por otras en las que se estipulaba la existencia de conjuntos de habilidades organizadas jerárquicamente, han surgido una gran cantidad de teorías y modelos que intentan explicar qué es la inteligencia, cómo se estructura y cómo actúa.
Una de estas teorías es la teoría de la inteligencia de Guilford.
La inteligencia como constructo
Tal y como se acaba de mencionar, existe una gran variedad de perspectivas respecto a qué significa el término inteligencia, y las investigaciones llevadas a cabo han variado en gran medida el enfoque de su estudio y análisis.
Sin embargo, de un modo general podemos considerar que se trata de la capacidad o conjunto de capacidades mentales que permiten nuestra adaptación, permitiéndonos gestionar nuestros recursos cognitivos de la manera más eficiente a la hora de hacer frente a diferentes situaciones.
Gracias a la inteligencia somos capaces de captar y analizar correctamente la información proveniente del medio o de nosotros mismos, establecer estrategias y maneras de gestionar recursos y resolver problemas, planificar nuestra conducta y llevarla a cabo con éxito.
La teoría de la inteligencia de Guilford
Joy Paul Guilford fue un psicólogo estadounidense cuyas aportaciones al estudio de la inteligencia confluyen en una teoría de la inteligencia que supone junto a Raymond Cattell y Thurstone uno de los modeles de las aportaciones más relevantes en lo que respecta a la concepción de la inteligencia como un conjunto de habilidades.
El modelo de Guilford se basa en la consideración de la inteligencia como el proceso mediante el cual el ser humano transforma la información del medio en contenidos mentales, de manera que tiene una visión operativista de ésta. El autor establece tres dimensiones separadas e independientes basadas en la percepción, transformación de la información y emisión de respuesta.
Concretamente habla de elementos de entrada o contenidos, operaciones y elementos de salida o productos. Su modelo es tridimensional, y suele ser representado en forma de cubo en el que las interacciones entre las tres grandes dimensiones se interrelacionan para formar hasta 120 factores distintos.
Se trata de un modelo taxonómico que considera las diferentes capacidades como no jerarquizadas, siendo las diferentes aptitudes independientes. La inteligencia es un conjunto de aptitudes separadas entre sí que permiten nuestra adaptación al medio.
Las tres dimensiones de Guilford
Para la teoría de la inteligencia de Guilford las tres principales dimensiones de cada una de las aptitudes que configura la inteligencia son tres: los contenidos o percepciones, las operaciones que se llevan a cabo con ellas y por último los productos o resultado de elaborar las primeras.
- Los contenidos
Por contenidos se entienden todo aquel conjunto de informaciones y datos recabados, sean del medio externo o provenientes del propio sujeto. Se trata principalmente de los datos, sin que se haya realizado ningún tipo de trabajo sobre ellos. En definitiva, estamos hablando del elemento básico desde el cual el organismo trabaja para elaborar contenidos a partir de operaciones.
Dentro de los contenidos, podemos encontrar diferentes tipos de información.
- Figural: se trata de la información visual que captamos, es decir las imágenes
- Simbólica: se trata de la información también visual, pero en este caso son elementos empleados como signos de un lenguaje para representar un concepto o idea y que no tienen sentido por sí mismos.
- Semántica: contenidos mentales vinculados al significado de los símbolos.
- Conductual o comportamental: todo aquel dato proveniente de la vinculación con el medio o con otros individuos. Incluye gestos, deseos, intenciones o actitudes.
- Los procesos u operaciones
Las operaciones se refieren al conjunto de procedimientos que el organismo realiza para transformar las informaciones de entrada en otras de salida. Es decir, se trata del procesamiento de la información de los contenidos de manera que se generen unos productos en forma de respuesta mental o física.
Dentro de estas operaciones encontramos los siguientes procesos:
- Cognición: conciencia o comprensión de la información. Se basa en la capacidad de extraer el significado de las informaciones captadas.
- Memoria: se basa en la retención de la información con el fin de operar en algún momento con ella.
- Producción convergente: creación de posibles alternativas basadas en la información obtenida anteriormente. Supone la aglutinación de informaciones previas para seleccionar la respuesta apropiada.
- Producción divergente: se trata de un acto de creación de alternativas distintas de las habituales y contenidas en la memoria. Se basa en generar una respuesta novedosa a partir de los datos obtenidos.
- Evaluación: realización de comparaciones entre los diferentes contenidos que permite establecer relaciones.
- Los productos
Los productos pueden entenderse como el resultado de las transformaciones realizadas mediante las operaciones a los contenidos. Así, hace referencia a la expresión o respuesta generada por éstos, sea bien conductual o mental.
Dentro de los productos, la teoría de la inteligencia de Guilford considera la existencia de varias tipologías.
- Unidades: respuestas simples y básicas. Una palabra, idea o acción elemental.
- Clases: conceptualizaciones u organizaciones de unidades semejantes en algún sentido.
- Relaciones: se trata de la idea de una conexión entre las distintas informaciones manejadas. Por ejemplo, se vincula el rayo al trueno.
- Sistemas: organizaciones de diversas informaciones que interactúan entre sí.
- Transformaciones: cualquier modificación llevada a cabo respecto a la información captada.
- Implicaciones: establecimiento de conexiones entre informaciones sugeridas por algún elemento concreto sin que dicha conexión aparezca específicamente como información. Se establecen relaciones de causalidad o covariación entre elementos.
El pensamiento divergente y la creatividad
Independientemente de que la teoría de la inteligencia de Guilford sea más o menos válida, una de las principales y más importantes aportaciones a la concepción de la inteligencia es la incorporación del pensamiento divergente como elemento distintivo que forma parte de la inteligencia. Anteriormente, no se consideraba que la creación de alternativas fuera indicio de inteligencia, basándose el estudio de éste en la búsqueda de una única alternativa correcta.
A partir de Guilford, sin embargo, se comenzó a trabajar el estudio de la creatividad como parte de la capacidad intelectual. La generación de nuevas alternativas de respuesta igualmente eficientes entre ellas o incluso de mayor eficiencia que las preestablecidas permiten realizar modificaciones y flexibilizar la actuación en situaciones conocidas, pudiendo generar nuevos resultados. De hecho, hoy en día la presencia de creatividad es un requisito básico para hablar de sujetos con superdotación intelectual.
Principio de la ABP (Aprendizaje basado en el problema)
El Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) es un método de enseñanza-aprendizaje centrado en el estudiante en el que éste adquiere conocimientos, habilidades y actitudes a través de situaciones de la vida real. Su finalidad es formar estudiantes capaces de analizar y enfrentarse a los problemas de la misma manera en que lo hará durante su actividad profesional, es decir, valorando e integrando el saber que los conducirá a la adquisición de competencias profesionales.
La característica más innovadora del ABP es el uso de problemas como punto de partida para la adquisición de conocimientos nuevos y la concepción del estudiante como protagonista de la gestión de su aprendizaje.
En un aprendizaje basado en problemas se pretende que el estudiante construya su conocimiento sobre la base de problemas y situaciones de la vida real y que, además, lo haga con el mismo proceso de razonamiento que utilizará cuando sea profesional.
Mientras que tradicionalmente primero se expone la información y posteriormente se intenta aplicarla en la resolución de un problema, en el ABP, primero se presenta el problema, luego se identifican las necesidades de aprendizaje, se busca la información necesaria y finalmente se vuelve al problema.
En el proceso de enseñar-aprender intervienen una amplia gama de funciones, entre otras: cerebrales motoras, cognitivas, memorísticas, lingüísticas y prácticas. La asociación e interacción de estas funciones es lo que nos permite llegar al nivel conceptual, nivel que posibilita la abstracción, los razonamientos y los juicios. Es a través de construcciones individuales como cada uno va realizando su propio edificio intelectual.
EL ABP se fundamenta en el paradigma constructivista de que conocer y, por analogía, aprender implica ante todo una experiencia de construcción interior, opuesta a una actividad intelectual receptiva y pasiva. En este sentido, Piaget afirma que conocer no consiste en copiar lo real, sino en obrar sobre ello y transformarlo, (en apariencia y en realidad), a fin de comprenderlo. Para conocer los fenómenos, el físico no se limita a describirlos tal como parecen, sino que actúa sobre los acontecimientos de manera que puede disociar los factores, hacerlos variar y asimilarlos a sistemas de transformaciones: los deduce.
De la descripción y el análisis que hace Carretero del constructivismo resaltamos los principios que nos hacen concebir el ABP dentro del mismo.
- En el aprendizaje constructivo interno no basta con la presentación de la información a la persona para que aprenda, sino que es necesario que la construya o la aprehenda mediante una experiencia interna.
- El aprendizaje consiste en un proceso de reorganización interno. Desde que se recibe una información hasta que la asimila completamente, la persona pasa por fases en las que modifica sus sucesivos esquemas hasta que comprende plenamente dicha información.
- La creación de contradicciones o conflictos cognoscitivos, mediante el planteamiento de problemas e hipótesis para su adecuado tratamiento en el proceso de enseñanza-aprendizaje, es una estrategia eficaz para lograr el aprendizaje.
- El aprendizaje se favorece enormemente con la interacción social.
Inteligencia emocional de Goleman
¿Qué es la inteligencia emocional según Daniel Goleman?
La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer las emociones – tanto propias como ajenas – y de gestionar nuestra respuesta ante ellas. La podemos definir como el conjunto de habilidades que permiten una mayor adaptabilidad de la persona ante los cambios. También tiene que ver con la confianza y seguridad en uno mismo, el control emocional y la automotivación para alcanzar objetivos. Comprender los sentimientos de los demás, manejar las relaciones y tener poder de influencia es básico para conseguir cambios positivos en el entorno.
Una emoción provoca una acción, una respuesta. Habitualmente, ante determinadas emociones, nuestra respuesta suele ser automática, o lo que es lo mismo: una reacción ante un estímulo. Lo que dice la inteligencia emocional es que es posible responder en lugar de reaccionar. Es decir, introduce el concepto de gestión de la respuesta ante un estímulo.
Una emoción se produce como respuesta ante algo que nos sucede. En primer lugar, nos damos una explicación de lo que ha pasado (pensamiento) e inmediatamente tenemos una reacción fisiológica (emoción).
No podemos elegir tener o no una emoción, ya que es algo que pasa al margen de nuestra voluntad. Lo que sí podemos decidir es lo que queremos hacer con ella. Las emociones tienen una carga energética considerable, lo cual nos impulsa hacia la acción. Podemos decir que las emociones son el puente entre el pensamiento y la acción. Y nuestras acciones determinan nuestros resultados, configurando estos nuestra vida. Por lo tanto, si somos capaces de elegir nuestras acciones, es más que probable que obtengamos resultados diferentes.
La inteligencia emocional también resulta útil para mejorar nuestras relaciones con los demás. Y a mejores relaciones, mejor vida. Está demostrado que las personas con una inteligencia emocional elevada tienen una vida más satisfactoria.
¿Quién es Daniel Goleman?
Daniel Goleman es un psicólogo, periodista y escritor estadounidense. Adquirió fama mundial a partir de la publicación de su libro Emotional Intelligence, (en español Inteligencia emocional). Este libro supuso toda una revolución al aportar pruebas científicas acerca de la influencia que tienen las emociones en nuestra vida.
Goleman sostiene que las competencias emocionales se dividen en dos categorías: intrapersonales e interpersonales. Las primeras se refieren a la relación que establecemos con nosotros mismos y la segunda a las relaciones que tenemos con los demás. Todo empieza por uno mismo. Es difícil de creer que alguien que se lleva mal consigo mismo pueda tener buenas relaciones con los demás.
¿Por qué es importante la inteligencia emocional en el trabajo?
Según Daniel Goleman, la importancia de la inteligencia emocional en el liderazgo implica que las personas puedan llevar a cabo su trabajo de modo eficaz. La competencia de un jefe puede medirse según el aprovechamiento del talento de sus empleados.
La creatividad, la empatía y el pensamiento sistémico es fundamental para adaptarse a un mundo cada vez más cambiante donde la innovación, los negocios y las humanidades van de la mano.
Si nos paramos un momento a pensar cuándo nos hemos sentido más felices, daremos con un estado que no tiene nada que ver con lo racional, sino con el cerebro emocional.
A este estado se le llama «flujo» y sería el mejor ejemplo de inteligencia emocional. Aparece cuando una actividad exige que movilicemos todas nuestras habilidades, lo que lleva a que la persona ponga toda su atención en lo que está haciendo hasta el punto de que se olvide que existe otra cosa en el mundo.
Cuando se entra en «flujo», las emociones están alineadas con la tarea. La persona siente una especie de alegría y optimismo. Lo opuesto al flujo, y lo que lo anularía, sería la reflexión excesiva o el perfeccionismo. Este modelo, que se da en personas altamente comprometidas, implica poner a trabajar las emociones al servicio de los conocimientos, con lo que se obtienen resultados extraordinarios.
En este nuevo pensamiento integrador la motivación está alineada con la autonomía, el talento y el propósito de la persona. Se da paso a empresas responsables que tienen en cuenta la individualidad de las personas, sus valores y motivaciones, provocando que se comprometan por sí mismas con sus tareas y resultados.
Componentes de la inteligencia emocional
La inteligencia emocional según Daniel Goleman tiene cinco elementos clave:
- Autoconocimiento
- Autorregulación
- Automotivación
- Empatía
- Habilidades sociales
- Autoconocimiento
Uno de los elementos clave de la inteligencia emocional según Daniel Goleman es el autoconocimiento. Es importante saber cómo responder ante las cosas que me suceden. Si quiero cambiar algo, primero tengo que saber qué es lo que hago y así poder hacer algo diferente. Si somos conscientes de nosotros mismos, siempre conoceremos nuestras emociones, además de la forma en la que nuestras acciones pueden afectar a las personas que nos rodean.
La clave es comportarse con humildad. No importa cuál sea la situación: siempre podemos elegir cómo reaccionamos ante ella.
- Autorregulación
En segundo lugar, tenemos que aprender a deshacer los automatismos de la respuesta emocional. Lo que decíamos antes de responder en vez de reaccionar. Los buenos líderes se regulan a sí mismos y no atacan verbalmente a los demás. Además, tampoco toman decisiones rápidas ni emocionales, ni estereotipan a las personas o comprometen sus valores. La autorregulación tiene que ver con mantener el control.
- Automotivación
La inteligencia emocional también tiene en cuenta la motivación. Si quiero cambiar algo, tengo que saber qué es lo que me impulsa a ese cambio. ¿Qué es lo realmente importante para mí? Hay personas que saben automotivarse y que trabajan para cumplir sus objetivos con estándares extremadamente altos en cuanto a la calidad de su trabajo.
Cada vez que nos enfrentemos a un desafío o incluso a un fracaso tenemos que intentar extraer algo positivo de la situación. Puede ser algo que de primeras nos parezca poco relevante, como un contacto nuevo, o algo con efectos a largo plazo, como una lección. ¡Siempre hay algo positivo!
- Empatía
Para los líderes, tener empatía es fundamental a la hora de administrar un equipo u organización. O, lo que es lo mismo, contar con la capacidad de entender las emociones del resto y ponernos en su lugar. Tiene que ver con la capacidad de ayudar a desarrollarse a las personas de su equipo, desafiando a quienes actúan de forma injusta o hacen comentarios constructivos. Además, escuchan a quienes lo necesitan.
- Habilidades sociales
El último elemento que compone la inteligencia emocional según Daniel Goleman son las habilidades sociales, como comunicarse eficazmente, influir, persuadir y gestionar conflictos.
Es importante señalar que la inteligencia emocional se puede entrenar. Es cierto que hay personas que parecen tener cierta facilidad para ello, como si fuera una capacidad innata, aunque todos podemos desarrollarla en mayor o menor medida si nos lo proponemos.
Bibliografía:
Goleman, Daniel, Inteligencia Emocional, Ed. Kairós, 2004
Seligman, Martin, La auténtica felicidad, Ed. Vergara, 2003
Bandura, Albert, Self-efficacy, Freeman Company, 1998
Beck, Judith S., Cognitive Therapy: basic and beyond, Guilford Press, 1995
Contenido del curso
Introducción
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Introducción
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